Look. Think. Act. Observe. Piense. Actúe.

March 5, 2010 09:53 AM
 


El veterinario alemán Joep Driessen tiene una receta muy sencilla para corregir los cuellos de botella mas comúnmente encontrados en el manejo del ganado:

Observe a las vacas con atención para detectar problemas. Piense en que es lo que puede estar causando esos problemas. Tome una acción para corregirlos. Observe. Piense. Actúe.

Nos dice que "su mejor consultor con respecto al manejo es la vaca. Solamente observe y escuche”.

"Las respuestas son mas que sencillas-las vacas necesitan una cantidad adecuada de alimento, agua, luz, aire, espacio y descanso. Si se les proveen todos estos elementos en cantidad suficiente, ellas no tendrán razón alguna para enfermarse,” acota.

"En cualquier lechería del mundo, la falta de alguno de estos elementos perjudica la salud y bienestar de la vaca como así también la economía del granjero,” dice. "Muy a menudo, tres o cuatro de estos elementos pueden ser mejorados con poco dinero, y por consiguiente, rendir buenos retornos.
"Si los provee, tendrá vacas sanas. Recuerde, una vaca enferma cuesta tanto como cuarenta vacas sanas,” nos dice.

Driessen preside CowSignals, un servicio de asesoramiento y consultoría alemán ubicado en Bergharen, Holanda. El servicio cuenta con nueve veterinarios y tres consultores agrícolas con experiencia en 37 países y 20 idiomas. Recientemente ha dado pláticas en la asociación de productores lecheros de Minesota.

Mucho de lo que Driessen predica es simplemente sentido común. Pero a medida que los hatos son cada vez más grandes y el trabajo lo tienen que efectuar personas que jamás han trabajado con el ganado, esto que parece tan sencillo tiene que ser explicado en detalle.
Driessen recomienda focalizar en tres áreas: llenado ruminal, cojeras y heridas.

Llenado ruminal. Una forma rápida de evaluar el llenado ruminal es observando la profundidad del triangulo ubicado en el costado izquierdo de la vaca formado por la parte posterior de las costillas y la cadera. "Si se ve como un hueco profundo, no es normal, y significa que hace cuatro o seis horas que el animal no ha comido,” nos dice Driessen.

Los grupos dentro del hato que pueden tener un inadecuado llenado ruminal son las vaquillas de primera paricion y el grupo de menor producción. Las causas pueden ser que los comederos estén vacíos o la sobrepoblación.

La solución puede ser tan simple como agregar una comida más por día o reacomodar la comida en el comedero bien tarde por la noche. Pero si el espacio en los comederos es una limitante, deberá bajar la carga animal.

Recuerde que las vacas son animales que se sienten cómodos en grupos y que quieren comer todas al mismo tiempo.

Separar las vacas adultas de las vaquillas de primera paricion hace que estas no se sientan tan intimidadas.

Cojeras. "¿A que se debe que el 25% de las vacas de Europa y Estados Unidos están cojas?” pregunta Driessen. "Tiene mucho que ver con el diseño de los establos, tipo de piso, ventilación, largas esperas para el ordeño y manejo del periodo de transición.”

El primer paso es evaluar el número de vacas cojas-–y la severidad de dichas cojeras—en el hato. Lo más difícil es diagnosticar el problema. Pero si hay un alto número de vacas paradas en los pasillos o encaramadas en su echadero, esto es un buen indicador de que los sitios no tienen el tamaño adecuado, que hay obstáculos que le impiden a la vaca acostarse y pararse, o que las camas tienen una superficie que no es confortable.

Una cama de arena o paja de buen espesor ofrece a las vacas la mayor comodidad y el mejor agarre. Las colchonetas y colchones de caucho, aunque estén cubiertas de algún otro material, en general no son lo que las vacas prefieren, ya que son muy duros y no son lo suficientemente acolchados o no brindan el agarre necesario cuando la vaca intenta pararse.

Como una mediad preventiva básica, Driessen también recomienda realizar un desvasado de rutina, preferentemente a los noventa días en lactancia y repetirla al secado.

Heridas. Las vacas rápidamente nos van a decir cuando alguna maquinaria o equipo les están causando algún tipo de lesión. "La ocurrencia de heridas graves varia de finca en finca de cero a 44%,” nos dice. Lo mas común es ver corvejones hinchados o lesionados, lo que nos esta indicando que los sitios no tienen el material de cama suficiente.

Pero las lesiones en la rodilla, cuello, y columna vertebral también nos están indicando que las barras del pecho y del cuello de los sitios no están colocadas en el lugar correcto. Driessen recomienda observar detenidamente a un grupo de 10 o 20 vacas al azar. Si una o dos vacas del grupo tienen heridas, quiere decir que el 10 al 20% del hato puede también tener problemas similares.
 

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