MANEJO DEL CENTRO DE ORDEÑO: Residuos de drogas y la FDA

November 17, 2010 05:53 AM
 

Durante el invierno pasado escribí acerca del aumento en el interés por parte de la FDA respecto a los residuos de drogas en carne y leche (Ver Manejo del Centro Lechero, “Lista Dudosa”, Febrero, 2010). En ese entonces me referí al listado de infractores que publicaron, que incluía el nombre de la persona o de la finca, como así también el tipo de droga utilizada.

La revisión de la lista de infractores nos conduce a plantearnos al menos tres preguntas.

1. ¿Porque virtualmente todos los animales para carne en los que se encontraron residuos son de origen lechero? (ya sea ganado lechero adulto o vaquillas)?

2. ¿Porque estamos viendo residuos de drogas que no deben ser utilizadas en animales de leche?

3. Finalmente, si estamos viendo este tipo de residuos en carne ¿Es nuestro sistema actual para detectar residuos en leche el adecuado?

Actualmente la FDA ha incrementado sus esfuerzos visitando las fincas para el seguimiento de las infracciones.

Además, existe una posibilidad bastante cierta de que este tema se transforme en una discusión publica. Nuestros clientes y consumidores no están bien informados y ya tienen conceptos erróneos, particularmente respecto a las cantidades de antibióticos empleados en la lechería.
 
También existe la idea generalizada de que la leche contiene rutinariamente los residuos de las drogas utilizadas.

Este es un tema que, como industria, debemos tratarlo con mucha seriedad, de lo contrario nos vamos a encontrar con un escenario mucho más restrictivo para el manejo de los animales que requieran cuidados médicos. Además estaremos simplemente abonando la idea equivocada de que nuestros sistemas actuales de manejo de algún modo no son saludables para los animales a nuestro cuidado.

La buena noticia es que conocemos la solución y que arreglar esto esta completamente dentro del alcance de nuestra industria. El primer paso es involucrar a su veterinario.

Una de las premisas básicas para el uso de las drogas hoy día es establecer una relación veterinario-cliente coherente. Esto no significa que el veterinario deba tratar a cada animal que necesite atención médica en su finca.

Las regulaciones establecen que debe existir una relación veterinario-cliente válida cuando se utilicen drogas mas allá de las recomendaciones del prospecto. O sea, cualquier uso, dosis, o estrategia de tratamiento que no este claramente explicitada en el prospecto del envase. Esto ocurre en la mayoría, sino en todos, los establecimientos lecheros.

Esto en si mismo no esta mal. Sin embargo, una vez que nos desviamos de las instrucciones del prospecto—se trate del uso de una droga para vacas lactantes indicada para vacas secas; una dosis diferente de la indicada; un tratamiento mas prolongado del indicado; o utilizando la droga para tratar una condición médica no indicada en el prospecto—estamos haciéndolo bajo nuestra responsabilidad y necesitamos tener basamentos que justifiquen dicho uso.

Hay varias maneras en las cuales su veterinario puede ayudar y es bueno que el mismo se involucre más activamente para:

1. Aprender a reconocer antes a los animales que necesitan atención medica. Asimismo, y en la misma línea, aprender a reconocer situaciones en las cuales las chances de un tratamiento exitoso son pobres y pensar en alternativas.

2. Saber lo que se esta tratando. No se necesita al veterinario para cada animal que necesita tratamiento. No obstante, el veterinario es la persona indicada para ayudar a alguien en la finca a realizar un examen y diagnostico apropiados.

3. Desarrollar un grupo de estrategias de tratamientos basadas en buenos criterios médicos y mantener las mismas. Esto asegura no solamente tener los tratamientos más exitosos sino también evitar el uso de recursos en tratamientos que implicarían un gasto de dinero y tiempo.

4. Respetar los periodos de restricción de uso. Una vez que nos desviamos de lo indicado en el prospecto del envase los tiempos de restricción de uso para carne y leche ya no son validos.

Deberá documentarse para cada estrategia de tratamiento fuera de lo indicado en el prospecto cual seria el periodo de restricción de uso para consumo humano de la leche o de la carne. Su veterinario tiene acceso a un recurso denominado FARAD que puede ayudar con esto. Si no se puede establecer un periodo de restricción entonces no hay que usar la droga.

5. Documentar el proceso. Al menos establezca un registro de los animales tratados y la droga utilizada. Esta será la primera cosa que preguntara la FDA si visita el establecimiento. Además es una buena idea tener un listado de las condiciones médicas por las cuales se está suministrando dicho tratamiento y establecer protocolos escritos de los mismos.

6. Finalmente, establecer un programa de capacitación para sus empleados y hacer un monitoreo regular de cumplimiento de lo pautado.

7. No utilizar por cualquier razón drogas que están especificadas como de no uso en ganado bovino de leche.

Los esfuerzos para desarrollar un programa sólido nos ayudaran a cuidar las herramientas que necesitamos para mantener a los animales sanos. Estos esfuerzos también traerán aparejados frecuentemente beneficios económicos significativos para la granja al incrementar el éxito de los tratamientos mientras se reduce la utilización de las drogas.
 

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